¿Por qué A-17 es capaz de hacerle frente a un super saiyan blue?

La última polémica de Dragon Ball Super se resume en una sola pregunta: ¿Por qué A-17   es capaz de hacerle frente a un super saiyan blue? Una pregunta que denuncia una enésima incoherencia, pero, ¿y si no fuera así? Vamos a empezar a diferenciar el manga y el anime. En el manga no existe el super saiyan blue kaioken, Goku utiliza a menudo su transformación en super saiyan god dejando el super saiyan blue para momentos puntuales y cruciales. En el anime su versión más poderosa es el super saiyan blue kaioken por 10 y ya la ha utilizado más de una vez en estos últimos capítulos. Por lo tanto, es importantísimo tener en cuenta que el simple super saiyajin blue ya no se considera como el máximo que pueda dar Goku.

Antes de hablar de la pelea con A-17, quisiera viajar un poco atrás en el tiempo hasta el momento en el que Goku y Gohan acaban de salir de la sala del espíritu y del tiempo. Para acostumbrar su cuerpo y mente, deciden mantener su forma de super saiyan durante todo el tiempo de manera interrumpida salvo para dormir. Sabemos que en esa transformación y momento de la historia ambos son mucho más fuertes que Freezer, quien era capaz de destruir planetas con un solo dedo. Aún así, el control de su poder les permitía hacer vida normal e interactuar con su entorno sin provocar destrozos a su paso. Eso nos demuestra que independientemente de su transformación es posible rebajar su fuerza a niveles muy bajos.

Otro punto muy importante a tener en cuenta es el saber que el nivel de transformación no es correlativo al nivel de fuerza. Me explico: el super saiyan 2 de Goku hoy en día es seguramente más fuerte que el super saiyan 3 de Gotenks. Por cada transformación es el poder de base el que es multiplicado. Por lo tanto, si tenemos un poder de base de cinco para un personaje y de dos para otro y cada transformación sea un multiplicador por diez, en super saiyan dos el primero tendrá un poder de cien y en super saiyan tres el segundo tendrá un poder de sesenta. Entender eso es clave para no perderse en las comparaciones de poder.

Dejando de lado las matemáticas, no hay que olvidar que estamos ante una historia y por lo tanto es importante tener en cuenta el guión. En Dragon Ball GT nos encontramos una obra en la que Goku y Vegeta se encontraban a años luz del resto de la guerreros z y Dragon Ball Super seguía por el mismo camino hasta la llegada de Trunks y su transformación en Nurino Chaopawa/Ikari. Al acercarse el Chikara no Takai era importante que el resto de luchadores se beneficiaran de un aumento de poder para así poder tener un verdadero valor propio y no limitarse a ser meros espectadores. Todo personaje debe de tener su propio rol e importancia en una historia o será inútil y, por lo tanto, prescindible. Relegar a un papel intrascendente a tantos personajes queridos por los fans es un error que Toriyama y la Toei no parecen querer repetir. No tendría sentido alguno crear un equipo de diez luchadores si mantenemos una diferencia de poder tan grande entre ellos.

Otro punto a tener en cuenta es que por lo visto en el nuevo opening todo apunta a que una nueva transformación de Goku está por llegar y aunque no sea más que una teoría, tendría mucha lógica escenográfica banalizar el super saiyan blue para luego así dar paso a una nueva transformación. No es algo nuevo, ya se hizo antes con el super saiyan, una transformación que solo tenía Goku y que luego fue alcanzada por todos los otros saiyans e igual para el super saiyan dos que fue desbloqueado por Gohan y que Goku y Vegeta terminan por dominar también en la saga Boo. Entendemos así que cada transformación tiene un tiempo de protagonismo para luego ser desbancada por otra antes de llegar a aburrir al espectador.

Para terminar, os diría que tenemos mucha suerte de vivir en esta época en la que podemos disfrutar de la continuación de nuestra serie favorita tras más de treinta años después de su inicio y por suerte con una calidad más que aceptable llegando a ser muy buena en ocasiones. Por lo tanto, deberíamos de disfrutar más de las aventuras que nos quedan por vivir juntos y no centrarnos en buscar fallos, incoherencias y cosas que criticar. Disfrutemos y dejémonos sorprender por los nuevos acontecimientos que están aún por llegar y volvamos a dejar que el niño que está en nuestro interior se emocione con esta saga que tanto nos ha marcado y tanto nos ha hecho soñar.

Jairo Murcia

Nací, ví Dragon Ball, ví Dragon Ball Z, crecí, algo murió dentro de mí con Dragon Ball GT, maduré. Veo Dragon Ball Super y cuando muera, ¡espero que busquéis las esferas del Dragón!

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